• Pisos Flotantes: Los pisos flotantes poseen la cualidad de instalarse rápidamente, y en muchos casos sin necesidad de quitar el piso existente por su mínimo espesor.
Se denominan "flotantes" porque se colocan sin clavar, sin atornillar y sin pegar al suelo. Y están listos para transitar una vez instalados.
Para evitar pequeños desniveles y amortiguar el ruido de pisadas, los pisos flotantes se apoyan sobre una manta de poliestireno.
Resistentes al desgaste, marcas por el roce de muebles, manchas, rasguños, quemaduras, zapatos, artefactos, etc.
Conviven sin problema con la loza radiante y no se decoloran con la luz del sol.
Son higiénicos, antialérgicos y de fácil limpieza (solo un trapo humedecido).